miércoles, 19 de noviembre de 2008

De superhéroes y no tan súpers (Primera parte)

Los representantes más románticos de la cultura y la sociedad moderna y posmoderna, son sin duda los superhéroes que vuelven a estar de moda con chicos nuevos y no tan nuevos, que van de los hombres X al hombre araña, pasando por el legendario Zorro (que no tiene superpoderes, pero nadie es capaz de hacer lo que hace él sin “fuerzas extrañas”) y los 4 fantásticos. Pero, léase bien, representantes románticos.

Hombres sexys, valientes y siempre con el fin de salvar a otros, los débiles o los que no tienen superpoderes. Despiertan los sueños e ideales de hombres y mujeres, no importa mucho la edad.

Los hombres, fieles a sus principios culturales y sociales heredados por miles de años siempre salvadores de las damas desprotegidas o vulnerables, necesitadas de alguien más fuerte y más inteligentes que ellas para sobrevivir, para enfrentar a los malos y a las fuerzas oscuras.

Las mujeres, románticas y soñadoras por naturaleza (aunque lo nieguen), ven en el superhéroe al príncipe azul, capaz de sacarlas de la desgracia o hasta de trabajar, salvarlas de una vida monótona o de un sueño incumplido. Damiselas modernas que buscan un ser que no sólo sea bondadoso y se dedique a salvar a los desprotegidos, sino que además sea romántico e inteligente.

Esos, son los superhéroes, los que nos presenta Hollywood con tanto éxito (económico por supuesto y sólo para los que intervienen) entre las multitudes, superhéroes que no sólo entretienen a estas multitudes, les dan sueños, esperanzas, es impresionante ver las expresiones que se dibujan en las caras de las personas cuando están viendo estas películas, las hacen suyas y las viven hasta que se esfuma el momento, lo cual puede tardar varios días. Hombres deseados por las mujeres y mujeres soñando con que llegue un chico guapo y se quite la mitad de la máscara para besarlas.

Pero, hay otros héroes que no son tan súper, son los héroes de carne y hueso, los que existen, los que han existido y seguirán existiendo. La mayoría son fabricados también por mentes brillantes (no necesariamente), aún cuando sean de carne y hueso. En México por ejemplo, tenemos ya que está ahora tan de moda, los héroes de la independencia, los héroes de la revolución. Fantasías épicas para entretener a las masas